Luxación e inestabilidad de codo

Las luxaciones de codo representan el segundo grupo más común de luxaciones en la extremidad torácica (después del hombro).

El 26% de estas luxaciones se acompañan de fracturas de codo asociadas. Esto, empeora el pronóstico al aumentar el riesgo de artrosis o degeneración temprana de la articulación, inestabilidad crónica y función deficiente de la movilidad del codo.

Mecanismos de lesión

Los mecanismos de lesión más comunes en los que se luxa el codo son:

  • Caída hacia el frente con contusión directa sobre el codo (carga axial).
  • Caída hacia el frente sobre el brazo en extensión con apoyo en muñeca en extensión, con una rotación interna del cuerpo con respecto al brazo (valgo posterolateral). Este es el mecanismo de lesión más común.
  • Caída hacia atrás con apoyo sobre el brazo extendido ocasionando que el codo se vaya hacia fuera (varo posteromedial).

Valoración médica

Un interrogatorio y exploración física dirigidos son importantes, ya que el mecanismo de lesión en el que se presentó la luxación nos puede orientar sobre las posibles zonas dañadas y a reparar.  Este tipo de lesiones requerirá de una exploración neurológica para valorar la integridad de éstas estructuras.

Diagnóstico

Posterior a la valoración clínica, será necesario complementar el diagnóstico con estudios de imagen. Inicialmente se solicitan estudios radiográficos simples de codo, pero se puede llegar a solicitar una tomografía.

Tratamiento

Ante la confirmación de una luxación de codo es necesario determinar si hay lesiones óseas asociadas. Si no hay presencia de fracturas complejas que comprometan la reducción, se realizará una reducción. Este procedimiento puede realizarse en el consultorio, o bien, bajo uso de sedación en quirófano.

Una vez reducido el codo es necesario evaluar la estabilidad del codo al flexionar y extender el codo. También hay que confirmar la reducción mediante estudios radiográficos, y evaluar el estado neurológico.

En los casos de luxación simple, dependiendo del mecanismo, el manejo será mediante inmovilización temporal del codo con rehabilitación temprana. Sin embargo, la presencia de inestabilidad de codo posterior a la reducción, así como en los casos en que la reducción de la luxación muestre en las radiografías la presencia de fracturas asociadas, el manejo será de tipo quirúrgico.

Tratamiento mediante cirugía

El tratamiento quirúrgico consiste en fijar las fracturas para dar la estabilidad al codo otorgada por las estructuras óseas, así como reparar las estructuras ligamentarias lesionadas durante la luxación.

Posterior al tratamiento quirúrgico se hará un periodo de inmovilización temporal y movilización temprana supervisada y controlada en algunas ocasiones por una codera con graduación del arco de movilidad (flexión-extensión).

Resultados de la cirugía

Los resultados del tratamiento con inmovilización únicamente en luxaciones simples dependerá de la cicatrización posterior de las estructuras capsulo-ligamentarias. Son muy raros los casos que evolucionarán a una inestabilidad crónica de codo, requiriendo a largo plazo su estabilización con reconstrucción de las estructuras ligamentarias.

Hay que mencionar que algunos pacientes no llegan a extender por completo el codo posterior a la inmovilización y a pesar de una rehabilitación guiada. Afortunadamente la gran parte de las actividades de la vida diaria no requiere una extensión completa del codo, por lo que esta contractura llega a ser tolerada por el codo.

Los resultados del tratamiento quirúrgico dependerán del tiempo de evolución de la lesión al momento de ser reparada, la complejidad y severidad de las estructuras dañadas, así como de la calidad de fijación realizada.

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